Han pasado casi doce meses desde el derrumbe de El Carmelo, pero 450 personas siguen sin poder regresar a sus casas. La mayoría vive en apartamentos alquilados y recibe del Ayuntamiento 900 euros al mes para hacer frente a los gastos de arrendamiento y manutención. Unas 30 personas viven en pisos de familiares o en segundas residencias y 60 están en hoteles de la Ciudad Condal.
El inmenso socavón dejó a casi un centenar de personas sin casas, al tener que derribarse 35 pisos. De momento, este colectivo de afectados ha recibido de la Generalitat un piso de protección oficial que podrá ser puesto a la venta en el mercado de la vivienda, y han recibido una ayuda de 70.000 euros por familia, además de 10.000 por persona a partir del segundo miembro y otros 30.000 euros en concepto de «daños morales». Sin embargo, 33 de los 1.276 afectados han denunciado que aún no han recibido la indemnización a la que tienen derecho y, de los 236 comercios que cerraron sus puertas, 35 siguen clausurados.
Tomás García, uno de los afectados, asegura que algunos vecinos han conseguido ser indemnizados, pero lamenta «la lentitud del proceso» y que «los políticos no quieran ir hasta el fondo del problema, que se llama especulación de una minoría de empresas en contra de los intereses de la mayoría».