La carretera de El Carmen vuelve a estar cerrada al tráfico. El nuevo corte se produjo en la madrugada del pasado sábado en el lugar de costumbre, en su intersección con la carretera nacional 632, donde se sigue trabajando para la consolidación de la ladera allí desmontada.
Según explicó el concejal de Protección Civil, Seguridad y Tráfico en el Ayuntamiento de Ribadesella, José María González, se trata de una medida de carácter «preventivo» ante el riesgo de fuertes e intensas lluvias. De hecho, durante los últimos días se registraron pequeños desprendimientos en la zona. El tráfico ha sido desviado una vez más por las vías alternativas, entre ellas la Cuesta de Juan, la más utilizada de las existentes.
Entre tanto, ayer se reanudan los trabajos encaminados a estabilizar el talud abierto en ese lugar a consecuencia de las obras de acondicionamiento de la carretera de El Carmen. Unos trabajos que se desarrollan a «ritmo lento, pero seguro».
En toda la ladera se está colocando una doble malla de contención para evitar más derrumbes. «Aquellas zonas que han quedado bien sujetas se están comportando bien. Se avanza lentamente pero a paso firme», destacó el concejal al respecto. González confía en que el desmonte quede perfectamente apuntalado cuando la carretera se inaugure a finales del mes de febrero, si no surgen más complicaciones.
«Para la Semana Santa todos vamos a disfrutar de una carretera amplia y con unas vistas panorámicas sobre la playa y la villa inmejorables», añadió el edil de Seguridad Vial en Ribadesella. La carretera ha sido pavimentada hasta la curva de La Quintana.
Sólo restan los primeros trescientos metros afectados por el talud y el pintado de la señalización horizontal.
El presupuesto de las obras de acondicionamiento de este tramo (Collía-Ribadesella) de la AS-341 cuenta con un presupuesto de 2.839.943 euros, financiados por la Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras.
Los trabajos incluyen la creación de un paseo peatonal de 1.720 metros de longitud.