Se cebó primero con los más pequeños, pero ahora extendió su campo de acción también a los adultos. El virus respiratorio que circula por la ciudad desde finales de año está pasando factura a los gijoneses y se está dejando sentir con especial intensidad en Cabueñes. El hospital gijonés se encuentra colapsado. Sus más de 470 camas estaban ayer prácticamente ocupadas en su totalidad. Tal es la situación que, según fuentes hospitalarias, el centro sanitario se ha visto obligado estos días a habilitar 40 camas supletorias. Las habitaciones individuales han desaparecido literalmente para dar paso a salas de dos y tres camas. El hospital ha tenido que 'hacer hueco' para afrontar el aumento de los ingresos que el brote infeccioso está provocando estos días.
Medicina Interna está siendo el área más castigada, pues es donde ingresan la mayor parte de los afectados por trastornos respiratorios, entre los que figuran muchas personas mayores con enfermedades crónicas y descompensaciones. No obstante, la saturación se extiende a todo el hospital, pues ante la falta de camas suficientes en un área específica (como ocurre en Medicina Interna), los enfermos son alojados en otras plantas. Este es el caso de traumatología y ginecología, que disponen estos días de pacientes de otras especialidades.
Las alas impares del hospital también están haciendo un sobreesfuerzo importante, puesto que han pasado de tener una media de 30 enfermos para alojar ahora hasta 40 pacientes. La situación, apuntan los trabajadores, es especialmente delicada ya que lo peor del invierno está aún por llegar. Se refieren estas fuentes consultadas a la gripe, enfermedad que aún se mantiene en umbrales bajos de actividad y que los expertos vaticinan que adquirirá la categoría de epidemia (es decir, cuando se multiplicará el número de enfermos) a finales de mes o principios de febrero.
Pero lo que ahora preocupa a los sanitarios no es la gripe sino este brote respiratorio, acompañado de virus gastrointestinales, que ha disparado los ingresos y también las urgencias en Cabueñes. Los médicos de este último servicio han visto a 815 pacientes adultos en apenas cuatro días: del 5 al 8 de enero. La peor jornada fue la del día después de Reyes, el sábado, cuando llegaron a urgencias 237 personas, casi un 40% más que la cifra que se estima habitual en un día festivo.
Pero el colapso no está siendo algo exclusivo del hospital. Los enfermos que estos días tienen que acudir a su médico o enfermero de Primaria también están padeciendo lo suyo. La mayor parte de los centros de salud no están dando cita para el día y retrasan la consulta entre 24 y 48 horas. Laviada, Severo Ochoa y El Coto son algunos de los centros más saturados.