El ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, calificó de «lamentable» lo ocurrido en Zaragoza y señaló que sucesos de este tipo «no hacen más que espolearnos para seguir trabajando en favor de la igualdad» y para corregir las situaciones de violencia doméstica. El ministro subrayó que ésta es «una lucha sobre todo cultural y de valores, que nos va a llevar mucho tiempo resolver», ya que son situaciones cuyo único tratamiento es inculcar el respeto a los valores en igualdad desde niños.
No obstante, consideró que la ley sobre la violencia de género está dando resultados positivos, ya que hay un amplio debate social y está mejorando «claramente» la complicidad social contra este tipo de actitudes, a la vez que recordó que cada vez más mujeres se atreven a denunciar y a pedir ayuda a los poderes públicos.