Todo parece indicar que la autovía del Cantábrico entre Unquera y Llanes discurrirá al sur de la actual N-634. Tras más de un año de estudio, el Ministerio de Medio Ambiente se dispone a hacer pública este mes la declaración de impacto ambiental (DIA), en la que se fijará el trazado definitivo del último tramo de la A-8 que aún está pendiente de construcción en el oriente de Asturias. Según pudo saber EL COMERCIO, el documento se inclina por la denominada alternativa Sur. Al parecer, este trazado es el que menos problemas plantea desde el punto de vista medioambiental, ya que la alternativa Norte, de ejecución más sencilla, afectaría al Paisaje Protegido de la Costa Oriental. Además, Fomento ya había mostrado su preferencia por la opción Sur y, además, ya ha comprobado la viabilidad del trazado.