Decenas de usuarios del cámping municipal de Las Lunas, cerca de 200, según los convocantes, se concentraron ayer a las puertas del recinto para comprobar que la empresa adjudicataria del mismo cumplía con los horarios de apertura. «No abrieron, así que llamamos a la Policía Local, que hizo fotos para corroborar el incumplimiento y el próximo lunes iremos a presentar una denuncia ante el Ayuntamiento», señaló un portavoz de los usuarios.
La de ayer fue una más de la serie de movilizaciones emprendidas por decenas de clientes del cámping Las Lunas, que denuncian incumplimientos y abusos por parte de la empresa adjudicataria del recinto. Ante el enquistamiento del conflicto, los afectados ya anuncian un recrudecimiento de sus protestas. «El próximo viernes nos concentraremos de nuevo, pero ya nos planteamos cortar el tráfico y optar por otras medidas más contundentes», proseguía uno de los usuarios.
Los afectados sostienen que la empresa adjudicataria del viejo recinto municipal, Arga, no cumple con los horarios de apertura fijados por el Consistorio, como habría ocurrido ayer, y que llegó a cobrar sobreprecios a los campistas por encima de las tarifas fijadas en el concurso de adjudicación organizado por el Ayuntamiento.
Actualmente, el cámping está a la espera de que se ejecuten unas obras de reforma, también previstas en el proceso de adjudicación, pero cuyo proyecto aún se haya en tramitación. Esas obras justificarían el cierre temporal del recinto, algo que rechazan los campistas.
«El proyecto de las obras está en tramitación y el cámping no cumple con los horarios de apertura. Esta situación puede seguir así uno o dos meses más», lamenta uno de los afectados.
Los usuarios del recinto pedirán el próximo lunes una reunión con la concejala de Turismo, Pilar Rocha, a la que expresarán su preocupación por el hecho de que siga sin resolverse el conflicto a escasas semanas de la temporada vacacional de Semana Santa. «Hay obras urgentes, como la de los aseos, que no pueden esperar, y que sin embargo se siguen retrasando», comenta uno de los campistas, que reconoce la necesidad de las obras pero que descarta que el desarrollo de estas deba implicar el cierre temporal del recinto.
Ante esta situación, y mientras no se vislumbre una solución, los campistas mantendrán sus movilizaciones en próximas semanas.