La actual situación administrativa de las avenidas de Gijón, Los Telares, Lugo y la calle de El Muelle hacen que la aparición de un bache en su asfalto genere toda una odisea burocrática. Si en la vecina avenida de Cervantes, de gestión municipal, basta con enviar una brigada de mantenimiento, para reparar los tramos de la N-632 se precisa realizar un informe fotográfico y una descripción detallada del bache. Esa documentación debe entonces ser enviada por el Ayuntamiento a la Delegación del Gobierno y la dirección general de Carreteras del Principado. Tras analizar su urgencia, el Ministerio de Fomento procederá a su reparación. «Si obviamos ese proceso y lo reparamos directamente, podrían multar al Ayuntamiento», asegura Soberón.