La primera aerolínea asturiana, Air Asturias, ultima los preparativos para que sus primeros vuelos puedan estar operativos el próximo verano. Una de las medidas que ya tiene en marcha es la apertura de su sede en el Principado. La compañía ha decidido que sus oficinas centrales se ubiquen en Avilés; para ello, ya ha iniciado las obras necesarias para acondicionar una de las oficinas del Centro de Empresas La Curtidora.
Esta actuación, y otras cuestiones incluidas en el proyecto final de la aerolínea, serán presentadas el próximo día 27 en la Feria Internacional de Turismo (Fitur), que se celebrará en Madrid, donde también será dado a conocer el organigrama definitivo de su directiva.
Air Asturias dispondrá en Avilés de 550 metros cuadrados para la gestión central de toda su actividad. La plantilla será de aproximadamente 70 trabajadores. Si bien su objetivo es que los primeros vuelos operen en verano, la compañía aérea quiere iniciar la actividad en sus nuevas oficinas el próximo mes de febrero.
Además de estas instalaciones de La Curtidora, desde donde se gestionará toda la actividad de Air Asturias, la empresa también ha previsto acondicionar otras oficinas, en este caso para la venta al público de billetes, en las tres principales ciudades asturianas (Avilés, Oviedo y Gijón). Estas instalaciones también estarán listas para la atención al cliente en estos primeros meses de 2006, ya que la aerolínea quiere iniciar la comercialización de sus vuelos al menos con tres meses de antelación al inicio de los mismos.
En la presentación que tendrá lugar en Fitur se darán a conocer las primeras líneas que pondrá en marcha esta compañía, tanto nacionales como internacionales. Entre los destinos internacionales que se barajan, con origen en el Aeropuerto de Asturias, se encuentran Lisboa, Milán o Amsterdam; y en los vuelos 'caseros' se opta por unir el Principado con Madrid, Tenerife, Málaga, Alicante o Barcelona, entre otras ciudades.
Tal y como publicó este periódico el pasado junio, un grupo de empresarios liderado por la cadena hotelera gijonesa Celuisma, con el 78% del accionariado, creó esta compañía aérea de vuelos baratos. El objetivo que se marca para su primer año de funcionamiento es conseguir los 180.000 pasajeros. Sus precios para Europa oscilarán, según las previsiones iniciales, entre los 40 y los 200 euros ida y vuelta.