El presidente de Iberia, Fernando Conte, reabrió ayer el debate sobre la eventual participación de la compañía en el negocio de los vuelos baratos. «Sería una lástima no participar de alguna forma en ese negocio tan emergente», aseguró el directivo durante la presentación en Madrid de la Feria Internacional de Turismo (Fitur) 2006. Conte añadió que la aerolínea espera cerrar los convenios colectivos pendientes (pilotos, tripulantes de cabina y personal de tierra) antes de que termine el primer trimestre del año. Unas afirmaciones que contrastan con las insistentes amenazas de huelga lanzadas por los comandantes y las azafatas, muy molestos con las duras condiciones del nuevo Plan Director 2006-2008, que incluye la congelación salarial para el conjunto de la plantilla.
La idea de una 'Iberia barata'ronda entre los directivos de la empresa desde hace más de un año. En concreto desde octubre de 2004, cuando el consejero delegado de la firma, Ángel Mullor, explicó que la compañía se planteaba la posibilidad de crear «una filial con personalidad jurídica propia con menores costes y que se dedique a vuelos de corto y medio alcance».