Las empresas pagarán más de 2.000 millones de euros por la desviación de los precios el pasado año, según se desprende de los primeros informes sindicales. El compromiso adquirido afecta a alrededor del 70% de los casi ocho millones de trabajadores incluidos en los 4.000 convenios suscritos y figura en las cláusulas de revisión salarial acordadas en la negociación colectiva de 2005.
Las cláusulas son de diversos tipos y consisten en fórmulas que garantizan una subida determinada de las retribuciones de los empleados sea cual sea la evolución real de los precios del año. Unas defienden el aumento total de la desviación de los precios. Otras se limitan a consolidar una diferencia concreta e, incluso, las hay que operan a partir de un porcentaje del descontrol de la inflación.
Sin embargo, según los sindicatos, no siempre los trabajadores recuperan la totalidad del poder adquisitivo perdido durante el año.