La presentación de la Fundación corrió a cargo de los presidentes del Principado de Asturias, Vicente Álvarez Areces, y de Cajastur, Manuel Menéndez, respectivamente, y en ella también estuvieron presentes los consejeros de Educación y Ciencia, José Luis Iglesias Riopedre, y de Industria y Empleo, Graciano Torre, y representantes de los sindicatos mineros.
También participaron el rector de la Universidad de Oviedo, Juan Vázquez; el presidente del Comité Científico de la Fundación para el progreso del Soft Computing, Lofti Zadeh, y el director general del European Center del Soft Computing, Luis Magdalena.
La Fundación dispondrá, para cumplir sus objetivos y crear el European Center del Soft Computing, de unos fondos de 13,2 millones de euros en los próximos seis años.
Cajastur aportará 6 millones, otros 6 el Instituto para la Reestructuración de la Minería del Carbón, provenientes de los fondos mineros, a los que ha que sumar 1,2 millones de euros por parte del Gobierno del Principado.
El European Center del Soft Computing se dedicará a la investigación de esta rama específica de la inteligencia artificial y tendrá como objetivos la creación de grupos de investigadores y el desarrollo de proyectos y líneas de investigación de nuevas tecnologías y de innovación, así como la difusión del conocimiento científico de aspectos relacionados con la tecnología a través de programas de formación y de otras actividades.
La Fundación, que tendrá su sede en el campus de Mieres, está compuesta por el patronato formado por diez miembros e integrado por relevantes investigadores y personalidades de prestigio internacional del mundo científico, y por el comité científico, que estará presidido por el padre de la lógica difusa, el ingeniero estadounidense de origen iraní Zahed.
Junto a Zahed, compondrán este comité los científicos españoles Enric Trillas y Angeles Gil, y Ebrain Mandami, del Imperial College de Ciencia de la Universidad de Londres, entre otros.
Areces indicó que la aspiración es conseguir que desde el principio la Unión Europea incluya este centro de investigación dentro de su programa de excelencia, lo cual permitiría recibir "una financiación con carácter permanente" y además de "una reputación intrínseca añadida".
Destacó "la voluntad del Principado por desarrollar acciones que potencien la investigación científica, el desarrollo tecnológico y la innovación como demuestra el Plan de Ciencia, Tecnología e Innovación 2006-2009, que tiene una aportación de 515 millones de euros".
A la vanguardia
En su primera fase, el centro de investigación tendrá a más de treinta investigadores de primer nivel y, según destacó el presidente de Cajastur, será "un hito para Asturias" en la posibilidad de situarse en posiciones de vanguardia en investigación de sistemas inteligentes, al tiempo que dará oportunidades para futuros desarrollos y aplicaciones industriales.
Agregó que este centro de investigación será "una referencia a nivel mundial y el único centro de esta naturaleza existente en Europa".
Por su parte, Zahed resaltó la importancia de la investigación para el desarrollo económico de un país y relacionó el paro existente en Europa con la falta de desarrollo tecnológico en contraposición a lo que ocurre en los países asiáticos.
Criticó a Europa por no tener ya un centro de estas características y aseveró que este proyecto "va a servir de ímpetu" en el cambio de desarrollo industrial y económico de Asturias.