Ni Fernando Alonso, ni Leonor Borbón. Ninguno de los personajes estrella del año pasado han convencido suficientemente a los padres avilesinos como para ponerles a sus hijos el nombre del campeón del mundo de Fórmula-1 o el de la primogénita de los Príncipes de Asturias.
Por lo que se refiere al ovetense comparte nombre con dos niños avilesinos nacidos el pasado año, pero ninguna avilesina inscrita en el registro de la ciudad lleva el mismo nombre que la que podría convertirse en futura reina de nuestro país. Por el contrario, los nombres que empiezan a destacar más entre los registrados son aquellos que proceden de otros países y, en algunos casos, como por ejemplo los chinos, han de ser traducidos al español (por utilizar una escritura no alfabética).
Los checos, rumanos, chinos y marroquíes se imponen cada vez con más fuerza entre los nuevos avilesinos, procedentes buena parte de ellos de los inmigrantes llegados a la ciudad. Un caso similar ocurre con la gente procedente de América Latina asentada en la villa. En este caso los nombres son habituales en España, pero con ligeras modificaciones, como es el caso de los nombres compuestos o las alusiones religiosas.
Así, algunos de los nombres que ya se pueden escuchar en las calles de la ciudad son Alecsanaru Miguel, Nayeli, Huimin, Sulamita, Eyre Anouk, Melito, Yulán, Yamel, Shayra, Salma Besai, Asur Manuel, Maya Evangelina o Shye Yane. No todos estos nombres han sido puestos a hijos de personas con otras nacionalidades diferentes a la española, sino que cada vez son más los avilesinos que, por una u otra razón, deciden que su primogénito reciba un nombre tan poco conocido como suele ocurrir con los que tienen su origen en otros países.
A pesar de estas nuevas intromisiones en el listado de nombres, los más populares continúan siendo los de 'toda la vida'. Así, en unos años los que inundarán las aulas de los colegios avilesinos serán los Pablos y las Lucías. De cerca les seguirán los Alejandros (un nombre muy solicitado en los últimos años), Paulas, Diegos, Hugos, Claudias, Marcos y Nereas.
Famosos
La elección del nombre que se pone a los bebés en ocasiones va en función de la moda del momento. Y en ello influyen mucho los medios de comunicación y la publicidad. Puede que por ello algunos de los últimos registrados recuerden, a simple vista, a modelos, actrices o futbolistas. Es el caso de Kevin, Melanie, Naomi, Nicole, Ignacio Elvis o Andy. También son frecuentes Raúl o Iker, como los jugadores del Real Madrid.
Al igual que en años anteriores, los participantes de los últimos 'reality shows' han dejado su huella en el registro municipal. Ania, Alex, Gisela, Denis, Desiré o Mireya son algunos famosos concursantes que tienen tocayos en Avilés. Algo similar ocurre con una la telenovela revelación de este año. Los protagonistas de 'Pasión de Gavilanes' han podido servir de inspiración a algunos padres de la villa, ya que se han registrado varios niños y niñas llamados Juan, Óscar, Jimena y Paola, pero parece que se han olvidado de Norma y Franco.
Y si las telenovelas pueden influir, en especial a las madres, también lo hacen las familias reales. Aunque no se haya registrado ninguna Leonor, Letizia o Felipe en Avilés no ha ocurrido lo mismo con los nombres de alguno de sus familiares.
Es el caso de la madre del Príncipe de Asturias. Sofía es uno de los más elegidos para las niñas avilesinas. Lo mismo ocurre con su sobrina Alexia, hija de su hermano Constantino, rey de Grecia en el exilio. Irene Urdangarín, la hija pequeña de los duques de Palma, nacida en 2005, también parece haber servido de inspiración a las familias avilesinas, ya que siete optaron por este nombre.
Asturianos
A los nombres tradicionales de la región le salen cada vez más adeptos. Así, Pelayo, con catorce niños, es uno de los nombres que más veces aparece en el registro. Olaya y su variación masculina, Olayo, le sigue de cerca. Algunas de las últimas novedades son Nel, Enol o el popular Xuan.
Por lo que se refiere a Covadonga, tan sólo una niña nacida en 2005 lleva el nombre de la virgen de Asturias. Lo mismo ocurre con el patrono de Avilés. Un único niño ha sido llamado Agustín el último año.