No será necesario volar la ladera del monte. Una malla metálica protejerá a partir de ahora los locales de la Cofradía de Tazones de posibles desprendimientos del talud bajo el cual están ubicados. El equipo geotécnico encargado de hacer el estudio pertinente comunicó la pasada semana sus conclusiones al presidente de la asociación pesquera, Dimas García.
La malla protectora abarcará buena parte del acantilado y su instalación comenzará cuando terminen los trabajos de limpieza del mismo, actualmente en desarrollo. Una pala, elevada por una grúa de 36 metros, está eliminando los salientes rocosos desde los que se produjo el argayo que afectó al edificio de la rula. Mañana llegará al pueblo una nueva grúa de mayor altura, para alcanzar partes del acantilado más elevadas con riesgo de desprendimiento, en las que aún no se ha podido intervenir.
Una vez colocada la malla se procederá al derribo del edificio. La Cofradía de Pescadores de Tazones, a instancia de los técnicos de la obra, busca ahora a personas interesadas en la reutilización de los escombros, debido a la ausencia de escombreras en el entorno de Tazones.
La espectacularidad de los trabajos de limpieza del monte ha despertado el interés de numerosos vecinos y visitantes, que siguen cada mañana el desarrollo de los mismos.