El déficit exterior lleva camino de situar a 2005 como un 'annus horribilis' para la economía española, lo que amenazaría su relativa bonanza, afectada a su vez por la perdida de competitividad. Los datos publicados ayer por el Banco de España revelan que el saldo negativo de la balanza de pagos por cuenta corriente se incrementó un 62% de enero a octubre del último año, al situarse en 54.109,9 millones de euros. Esta cantidad rebasa en 14.500 millones el déficit registrado en 2004, diferencia que podría aumentar en otros 11.000 millones al final del ejercicio, según las cuentas que manejan los expertos.
El 'agujero' de la balanza de pagos supone ya más del 6% del Producto Interior Bruto (PIB).