Las estadísticas pesqueras en Asturias vuelven a situar las ventas por encima de los 20 millones de kilos, de forma que se rompe la tendencia en los últimos años con una media próxima a las 18.000 toneladas.
El cambio se produjo, además, en un año especialmente conflictivo para varias especies, como el bocarte, afectado por una veda derivada de la pésima campaña de primavera, y la merluza, especie sometida a un programa de recuperación.
Obviamente, no todas las especies bajaron y entre las recuperaciones más espectaculares cabe citar la palometa negra, muy abundante el pasado año, sin menoscabo del aporte tradicional de la costera del bonito.
En cualquier caso, los números son significativos y cabe decir que 2005 fue, en general, un oasis en la crisis casi crónica que afecta al sector pesquero.