El barro ya no ensucia los zapatos de quienes suben al Sagrado Corazón de Jesús. El Ayuntamiento ultima durante estos días los trabajos del mirador, con un cambio total para la cima del Naranco, que nunca se llegó a urbanizar.
Desde el ascenso ya se percibe la mejora. Contratas y Asfaltos Regueiro, la empresa encargada de realizar el proyecto, ha asfaltado el tramo de carretera más próximo al mirador. Ya arriba, un pequeño aparcamiento da cabida a unos diez coches. Una explanada semicircular permite al visitante detenerse a observar el paisaje.
Los desniveles del terreno han sido salvados con la construcción de grandes escaleras hasta la base del Cristo. Pero el mayor, de unos dos metros de altura, está al borde del mirador. Una vez finalizadas las obras, el Sagrado Corazón podrá verse mejor desde la ciudad: un gran foco situado delante de la estatua lo iluminará.
Según el proyecto inicial, está previsto construir tres bancos de fábrica en forma semicircular y chapados en piedra caliza natural. Precisamente, el recubrimiento con este material motivó la modificación del proyecto que debería haber concluido, según los plazos iniciales, a finales de noviembre.
Las obras de adecuación del entorno del monumento supondrán un desembolso de 102.000 euros, después de que la última Junta de Gobierno de 2005 aprobara el incremento en 17.000 euros del precio previsto.
Este dinero saldrá de las arcas municipales, y no correrá a cargo de los fieles, como su construcción. Los donativos de miles de asturianos permitieron su finalización en 1981.