El pintor autodidacta Ramón Ventureira (Belchite, 1946) expone en la sala del Auditorio Príncipe Felipe una colección de cuadros abstractos hasta el 21 de enero.
-¿Lleva mucho tiempo en el mundillo?
-Esta es mi cuarta exposición a pesar de mis 59 años.
-Así que no es de los que llevan toda la vida pintando...
-En absoluto, empecé hace 10 años más o menos.
-Tardía vocación...
-Tengo un taller desde hace 25 años y suelo enmarcar los trabajos a los pintores. Un día estaba dando pasta a un cuadro y empecé a pintar en un cartón que tenía cerca.
-Pero de pintar a exponer hay un paso.
-Por mi taller también pasan críticos. Me preguntaban «¿Y esto de quién es?». Consideraban que estaba bastante bien lo que hacía. El año pasado consiguieron que expusiera.
-Y llego al Auditorio.
-Fue a raíz de una exposición en el Club Cultural Zayas en Madrid.Un amigo conocía a Carmen Aragón, que me habló de esta sala y comisaria. Cuando la vi me encantó.
-Se puede decir entonces que es autodidacta.
-Sí, mi técnica se basa en lo que yo he visto, que no es poco. Por mi estudio pasan 100 o 200 cuadros a la semana y de ahí es donde ha salido lo que llevo dentro.
-¿Se parece a alguno en el estilo?
-No, porque estos pintores son figurativos.
-¿Tiene distinta visión de lo que es la pintura que ellos?
-La verdad es que yo no vivo de esto y eso influye. Sin ser presuntuoso, lo que hago me gusta y aunque me dijeran que lo hago mal seguiría.
-Vamos, que no hace caso a técnicas de librillo.
-Por supuesto. El mejor acuarelista de España y amigo mío, Juan Díaz, jamás ha pasado por una academia. Yo no entiendo la carrera de Bellas Artes. Conozco a los pintores cuando les veo y están influenciados por otros. El entender de pintura es un don.
-¿Cómo ven la suya?
-Mucha gente ya me ha felicitado porque les gusta.
-¿Ha vendido mucho?
-De momento ocho.