La autopsia del joven asesinado en La Coría, junto a las obras del enlace de la autovía minera, desvela que la persona que le quitó la vida le asestó el primer golpe por detrás. El pico con el que le atacó le produjo un fuerte desgarro en la zona lumbar y al caer al suelo recibió otros dos golpes en la cabeza. La Policía sospecha que Rosindo Marqués Pinto, con antecedentes por delitos contra la propiedad, intentaba robar en las casetas donde fue hallado su cadáver. La investigación se centra en las personas que tienen acceso al recinto.