El polideportivo de La Magdalena estaba a rebosar. La grada, llena y hasta había sillas detrás de los banquillos; también una tarima. Todo era poco para participar del ascenso del Trebol Villa de Avilés a División de Honor. Fue en la temporada 1986-87 y el partido definitivo enfrentaba a los avilesinos contra el San Antonio. Los locales vencieron y ascendieron. A José Antonio García, por aquel entonces responsable técnico de la plantilla junto a Falo Méndez, le costó no estar junto a su hija en el día de su Primera Comunión. Juan Muñiz, que pertenecía a la Atlética, estaba jugando un partido lejos de Avilés en uno de los días más importantes del balonmano asturiano. El sábado estarán frente a frente, en un derbi, el que enfrenta al Grupo OMP con el Naranco, al undécimo contra el decimoquinto clasificado de División de Honor B.