El delegado del Gobierno en Asturias, Antonio Trevín, achacó ayer al «consumo de drogas ilegales» las «actitudes violentas» como la acontecida el pasado sábado, cuando un grupo de jóvenes apaleó a un conductor de EMTUSA. Para prevenirlas anunció, junto al jefe superior de Policía, Baldomero Araújo, que los agentes locales y nacionales se coordinarán en toda la región «para hacer rondas en los últimos autobuses del fin de semana».
A partir de ahora, los 'búhos' estarán vigilados, aunque la presencia policial no será intimidatoria. «Se desarrollará sin producir alarma especial», apuntó Trevín quien añadió que estos sucesos, que calificó de «gamberrismo», «obedecen a la ingesta de alcohol».