«Está muy vivo». Así ve Ana Herrero el Archivo Municipal. Y quiere darle más vida. De momento ha tenido que suspender «por falta de espacio» las visitas de grupos al local, pero en el futuro le gustaría organizar exposiciones y conferencias en la sede. «Tendrían un coste cero, porque tenemos los fondos, el personal, ideas... Con un poco de espacio, podríamos hacer de todo», lamenta.
Cree que un archivo con entidad propia serviría para «difundir la historia de la ciudad». El depósito atesora mil curiosidades: desde los carnés de baile del Campoamor hasta las primeras fotografías conservadas de Oviedo.