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Viernes, 20 de enero de 2006
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SOCIEDAD Y CULTURA
Sociedad
Coixet juega bien sus cartas
'84 Charing Cross Road', la obra teatral basada en un relato epistolar de Helene Hanff, recibió el aplauso de un público entregado anoche en el Jovellanos
VOLÚMENES. La actriz Carme Elías sostiene un libro, rodeada de otros muchos, en un momento de la representación. / LUIS SEVILLA
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El teatro Jovellanos tan solo presentaba algunos vacíos en las filas de atrás. El montaje de Isabel Coixet había despertado mucha expectación y el lleno fue prácticamente absoluto para una obra atípica, íntegramente desarrollada a base de lecturas de cartas y en la que el verdadero protagonista es el libro, elemento por el que la autora de '84 Charing Cross Road', Helene Hanff, interpretada por Carme Elías, sentía verdadera devoción, casi hasta llegar al fetichismo. Tal es así, que uno de los pocos muebles que poblaban el decorado -una mesa que recorría de punta a punta las tablas-, estaba dividido en dos por un montón de tomos viejos que, con un soplido de Frank Doel, interpretado por Josep Minguell, se desveló que contenían hasta polvo.

Dos lámparas y un fondo que cambiaba de color cada cierto tiempo hacían el resto y conformaban la austera puesta en escena que cumplía a la perfección su cometido: presentar a los dos únicos personajes de la obra y situarlos en dos ciudades distintas. Así, Elías, sentada en un extremo, se encontraba en Nueva York y Josep Minguell, situado en el otro, leía las cartas que iba confeccionando desde una librería londinense. Ambos actores hicieron un trabajo magnífico, Elías, por su naturalidad y Minguell, por su contención británica

Dirigiéndose durante casi toda la obra al público, el planteamiento no podía ser más efectivo: cuando Elías tomaba la palabra, de Minguell sólo quedaba una silueta lo suficientemente iluminada como para que el público pudiera observar sus reacciones ante la carta que 'escribía' Hanff. La que sí fue espectacular fue la reacción del público que desde el principio acogió la representación con total entusiasmo, algo que ni siquiera se podía imaginar la autora del libro.

Boca a boca

La obra teatral surgió de un libro que al principio no tuvo mucha aceptación. Como suele suceder con los estrenos de cine, lo que funcionó en aquella ocasión fue el boca a boca. '84 Charing Cross Road', cuenta una historia autobiográfica. La escritora, aficionada a los libros antiguos, descubrió una librería llamada Marks&CO, especializada en ellos y situada en la calle que da nombre a la obra, en Londres. Mediante cartas, Hanff preguntó a la librería por una selección de libros descatalogados. Frank Doel, empleado de la librería, le respondió explicándole que tenían algunas de las obras y que las otras las había pedido.

Así fue como comenzó la relación epistolar que se relata en el libro y que ayer cobraba vida en el escenario. Tras 20 años de relación a distancia, en 1969 recibió una carta donde se le explicaba que Frank Doel había muerto. La escritora decidió rendir tributo a su figura. Contactó con la viuda de Doel y con su ayuda, publicó las cartas en un libro que salió al mercado en 1970. A pesar de las pocas ventas iniciales, el boca a boca funcionó y creó lentamente una gran multitud de admiradores. Gracias a ello, Helene Hanff fue capaz de viajar a Inglaterra y conocer a todas las personas con las que había establecido una relación al otro lado del charco.

A pesar del éxito cocinado a fuego lento, Hanff, que murió casi en la pobreza, jamás hubiera imaginado que una obra basada en un libro suyo recibiría una ovación final como la que ayer tuvo lugar en Gijón. Hasta tres veces salieron los actores



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