Manolo Llanos ha estado presente en seis Juegos Olímpicos. Los primeros, los de Moscú, a los que acudió como aficionado junto con un grupo de asturianos, entre los que estaban Agustín Antuña y Alfredo Toledo, porque, como dice, «si la Meca no viene a mí, yo tengo que ir a la Meca». En Seúl presenció la escapada de Ben Johnson de la Villa Olímpica, huyendo de su positivo. Llegarían los de Barcelona, que supusieron el lanzamiento del deporte español a escala mundial, y Llanos todavía viviría los de Atlanta, sufriría en Sydney y acabaría su trayectoria olímpica en los de Atenas.