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Lunes, 23 de enero de 2006
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ASTURIAS
asturias
La futura incineradora generará energía para 80.000 habitantes
La incineradora que el Gobierno asturiano proyecta construir en el vertedero central del Consorcio para la Gestión de Residuos Sólidos (COGERSA) generará energía eléctrica para abastecer a una ciudad de unos 80.000 habitantes.
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Así lo anunció hoy el consejero de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras, Francisco González Buendía, que encabeza una delegación que hoy visitó en Viena la planta construida en el barrio Spittelau, en pleno centro de la capital austríaca.
No obstante, la nueva planta supondrá un considerable aumento de los impuestos por el tratamiento de basuras, que pasará de los 9 euros que se pagan en la actualidad por tonelada a 50.
El gerente de COGERSA, Santiago Fernández, que acompaña a Buendía, recalcó que este incremento se produciría fuese cual fuese la solución por la que se optase ya que la normativa comunitaria obliga a cambiar el tratamiento de los residuos.
En Asturias, una familia de tres miembros genera de media 1,2 millones de toneladas de basura al año, por lo que paga aproximadamente 10 euros y verá, por tanto, incrementado su recibo en 40 euros.
El Gobierno asturiano proyecta licitar este año la nueva planta, cuyo coste aproximado sumando instalaciones auxiliares será de 250 millones de euros, para que comience a quemar residuos en 2010.
Las previsiones son que la planta tenga capacidad para incinerar 450.000 toneladas al año.
La delegación asturiana que acompaña al consejero está compuesta por alcaldes y concejales de todos los grupos municipales en los ayuntamientos más directamente afectados por esta instalación, así como por integrantes de asociaciones de vecinos.
Todos ellos visitaron esta mañana la incineradora construida en 1971 en el barrio de Spittelau, donde se queman 260.000 toneladas anuales, y recibieron explicaciones de los técnicos que la dirigen.
Esta planta, de una gran singularidad arquitectónica, arrancó con un fuerte rechazo social, aunque en la actualidad está plenamente asumida por los vieneses ya que sus emisiones están muy por debajo de lo que permite la ley austríaca, que es sensiblemente más restrictiva en esta materia que la de la UE.
El responsable de residuos del Ayuntamiento de Viena, Wojciech Rogalski, destacó que en Asturias se recicla el 30 por ciento de las basuras, muy por encima de la media de la UE, y considera que es imprescindible incinerar aquellos residuos que por su naturaleza no pueden ser reutilizados.
Rogalski abogó por educar a la ciudadanía en la importancia del "evitar las basuras, reciclar después y, en última instancia, incinerar".
De cada tonelada de basura incinerada permanece un 10 por ciento de peso y un 25 por ciento de su volumen.
Tras la visita, el consejero destacó la inocuidad de la planta vienesa, la total ausencia de olores y su bajo índice de emisiones.
Buendía recalcó que en materia de gestión de residuos a Asturias "le ha sonado la alarma" y que es necesario construir una incineradora en el vertedero central de Serín.
No obstante, aseguró que se sigue apostando por el reciclaje, que en Asturias alcanza en la actualidad al 18 por ciento de los residuos, aunque muchos de ellos no pueden ser reutilizados y es necesario quemarlos.
Buendía destacó que en 2003 existían en Francia más de 240 plantas de valorización energética, mientras que Dinamarca, con poco más de 4 millones de habitantes, "tiene nada menos que 40 incineradoras".
La delegación asturiana partirá mañana a París donde el próximo miércoles visitará otra incineradora instalada también en el centro de la ciudad.



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