Ganar a cualquier precio puede tener unas consecuencias funestas. El Avilés sumó tres puntos en su visita al Sergio Sánchez de El Berrón, pero por el camino se dejó a dos jugadores -fueron expulsados- y, lo que es peor, echó por tierra su imagen. Casi desde el minuto 60 los avilesinos estuvieron pidiendo la hora, sin ideas, sin frescura y recurriendo a cualquier argucia con tal de perder tiempo y hacer que el reloj fuese desangrando los segundos sin que el balón se moviese. Y, por si no todo estaba dicho, tras el pitido final se produjo una pelea en la que se vieron involucrados jugadores de los dos equipos. Si para ganar al Berrón el Avilés tiene que recurrir a la dureza y a la provocación, pocas opciones tendrán los avilesinos de alcanzar al cuarto clasificado.