Habrá presupuesto municipal el próximo año y el gobierno de Santiago Rodríguez Vega seguirá gestionando subvenciones del Principado de Asturias. El secretario general de la Agrupación Socialista de Avilés, Álvaro Álvarez, respondió ayer al presidente de la Junta Local del Partido Popular, Joaquín Aréstegui, que el pasado sábado denunciaba la situación económica municipal y alertaba sobre la necesidad de conseguir nuevos fondos del Principado, al tiempo que dudaba de la capacidad del gobierno municipal.
Álvaro Álvarez replicaba ayer a todas las declaraciones de Aréstegui. «Eso mismo dijeron del presupuesto de 2006 que se aprobó la semana pasada. El próximo año también tendremos presupuesto. La situación económica del Ayuntamiento es similar al de otros municipios y nuestra deuda no es mayor. En parte, la deuda se debe al crédito de 22 millones de euros pedidos en su etapa en el gobierno y que ahora se amortizan», explicó Álvarez.
El diputado regional recordó que, actualmente, se desarrollan obras con subvenciones autonómicas como las urbanizaciones de Doctor Graíño o San Bernardo. «O son ignorantes o unos cínicos. La lista que aportó Aréstegui sólo incluye las subvenciones de Fondos Mineros y de la partida de cooperación para municipios menores de 20.000 habitantes», comentó Álvarez.
Capacidad de gestión
El secretario general de los socialistas avilesinos defendió la capacidad de gestión del gobierno local. «En este año, han conseguido inversiones por más de 60 millones de euros para los accesos al Parque Empresarial y la Ronda Norte del puerto por San Cristóbal. Cualquier presupuesto del Principado de los últimos cuatro años tiene más inversiones en Avilés que durante los cuatro años en los que gobernó el Partido Popular en Asturias».
Álvarez mostró su extrañeza porque Aréstegui citase como un ejemplo la etapa de gobierno municipal del PP, «cuando todos los ciudadanos tienen la percepción de que fue el peor Ayuntamiento de la democracia, como lo prueba su resultado electoral». Para el líder socialista, Aréstegui, al igual que los demás dirigentes del Partido Popular, es «un profeta frustrado de la catástrofe que nunca termina de llegar. Sólo saben hacer bien insultar y decir groserías».
Una actitud que motiva la defensa de la campaña 'Avilés conquista', también criticada por los dirigentes del PP. «Es necesaria para combatir el negativismo del PP. Están empeñados en que Avilés no crea en sus posibilidades. Su máxima frustración genera frustración colectiva. Es una campaña justificada por las posibilidades de futuro que existen la ciudad y que la propia ciudad percibe y se cree», afirmó Álvaro Álvarez.