ALUDÍA hace algunas semanas en esta columna a la falta de respeto de ciertos cronistas deportivos asturianos y la casi totalidad de los radiofonistas que mantenían con nuestro Real Sporting de Gijón, al que le sustraían el calificativo de real y que, en cambio, al Oviedo siempre lo califican de Real Oviedo.
Ignoran así que el Sporting es real desde el año 1912, que fue cuando el rey Alfonso XIII aceptó ser presidente de honor. Año en que todavía no existía el Oviedo, fundado en 1926. Pues bien, la mayoría de esos seudoperiodistas o seudorradiofonistas asturianos siguen ternes en lo mismo.
En el plano nacional ocurre algo parecido. El Madrid, que cuando se fundó no era real, lo fue después y lógico es que lo llamen Real Madrid, como así ocurre. Lo que pasa es que, por lo visto y por lo que se lee, es el único equipo Real de España, con la Real Sociedad.
Pues bien, hay otros muchos clubes, como el Real Club Deportivo Español, de Barcelona cuando escriben en castellano, o el Real Zaragoza, el Real Club Deportivo de La Coruña, el Real Club Betis de Sevilla, etcétera. Para esos cronistas sólo son reales el Madrid y la Real Sociedad de San Sebastián. Son cronistas jóvenes, que no conocen la historia.
Hay equipos que no han querido nunca ser reales, como el Barcelona y el Athlétic de Bilbao, por ejemplo, por cuestiones políticas, porque ya se sabe que el Barça es 'mes que un club'.
Esto no es de hoy, sino de siempre, por eso eran socios del Español personajes como José Antonio Primo de Rivera. Como yo no soy político, me río de todas estas cosas y si escribo de estas cosas es para que se respete la historia, tanto si es con minúscula como con mayúscula.
¿Será cosa de mandar al colegio de párvulos a muchos de los que ahora escriben de fútbol? Ha-brá que pensarlo muy seriamente, ¿no creen?