No perjudica a los pueblos, sino todo lo contrario. Los vecinos de Tezangos, Cuevas del Agua y Nocéu aprueban la ampliación de la cantera ubicada en este último pueblo riosellano pese a las críticas desatadas por el portavoz de IU en el Ayuntamiento. Los lugareños aseguran que la cantera no les supone ningún inconveniente y, al contrario, «genera varios puestos de trabajo, evita incendios en la ladera del monte, la empresa que la explota regala arena a los vecinos y nos ayuda en todo lo que puede, incluso aportando dinero para la fiesta del pueblo», enumeran los afectados. Por ello, la mayoría de los vecinos dan el visto bueno a la solicitud de ampliar la superficie de aprovechamiento. Y es que la empresa cuenta con una autorización para explotar unos 25.000 metros y pretende que el Consistorio de Ribadesella, a través del Plan General, le autorice su ampliación hasta los 125.000 euros.
«La cantera no molesta a nadie y el hecho de que pasen cuatro o cinco camiones diarios no supone inconvenientes para el pueblo», afirma Ramón Rodríguez Martínez, vecino de Nocéu. Desde su casa se puede ver esta explotación que se dedica a la extracción de áridos. Una cantera a cielo abierto ubicada en el monte que separa esta localidad con Cuevas del Agua. «Estamos acostumbrados a verla y no molesta a nadie», insiste este vecino que defiende su ampliación. «Hay mucha gente que vive de ella y, si nos quejamos por todo y no dejamos hacer cosas en el pueblo, no habría puestos de trabajo», dice.
Unos empleos de los que se benefician cuatro vecinos de la zona. Entre ellos el marido de Julia Cayado, propietaria del bar de Cuevas del Agua. «La cantera ofrece puestos de trabajo y no hace mal a nadie», opina. Su compañera de trabajo confía, incluso, en que si finalmente se permite la ampliación de esta explotación la empresa Rebarco S. L. decida, incluso, generar más empleo entre la población riosellana.
Pequeños detalles
Pero éste no es el único beneficio que supone para estos vecinos tener cerca una cantera. Muchos se muestran muy agradecidos a la empresa por los detalles que los operarios tienen con los lugareños. «Si te hace falta un poco de arena para hacer una reforma o soldar cualquier cosa, te lo hacen», celebra Ramón Rodríguez Martínez. «Siempre están a disposición de los vecinos y, si se te estropea algo de mecánica y pueden ayudarte, no lo dudan», añade Francisco Alonso, también vecino de Nocéu. «Aquí todo el mundo está contento, salvo algún ecologista», indica.
Más agradecidos, incluso, reconocen sentirse los vecinos de Cuevas del Agua. Y es que el equipo de gobierno local parece estar dispuesto a retomar la propuesta que la empresa que explota este arenero planteó hace tiempo sobre la posibilidad de financiar la construcción de un puente sobre el río Sella, que comunique directamente esta localidad con la N-634. «En la actualidad sólo existe la entrada de la cueva, que supone dar un amplio rodeo, y una pasarela peatonal que comunica directamente con la carretera nacional. Una calzada por la que también pudieran circular coches daría mucho servicio», aplaude Julia Cayado, quien mantiene que «son pocos los vecinos los que están en contra».
Unos de los detractores de esta explotación son Manuel Quesada y su hermana María del Carmen Quesada. «El problema está en el traslado del material por la carretera. Esta vía es estrecha y no está preparada para este tránsito de camiones, se estropea», plantea María del Carmen. «La carretera estaba perfectamente y ahora está reventada por el continuo paso de camiones cargados. Creo que la cantera, más que beneficiar, perjudica, y me parece que no tiene sentido ampliarla tanto», opina esta vecina. Su hermano, Manuel Quesada, propone que se fijen horarios para el tránsito de camiones que permitan reducir las molestias. «Si tengo que ir a la villa pero sé que van a pasar camiones, prefiero esperar un poco», admite este vecino de Tezangos que rechaza de forma rotunda esta explotación «porque hace un efecto ambiental feo y porque estropea mucho la carretera».
El mal estado de la calzada es, a juicio de Manuel Pendás, un problema secundario. Pendás defiende que, precisamente para compensar el deterioro de esta vía, el Ayuntamiento cobra un canon anual con el que debería arreglarla periódicamente. «Lo que hay que hacer es arreglar la carretera, no quitar la cantera», mantiene. Este vecino de Cuevas entiende que la cantera aporta muchos beneficios al concejo. «El Ayuntamiento coge escombro y arena gratis de la explotación para arreglar los caminos de otros pueblos», aprueba. «Estoy de acuerdo en que se permita ampliar la explotación porque todos los vecinos estamos beneficiándonos de ella», concluye.