elcomerciodigital.com
Lunes, 23 de enero de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA ACTUALIDAD ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES

El Comercio
Canal 10 TV
El Comercio Digital
La Voz de Avilés

Tarifas en formato PDF


PlayStation
Vuelos baratos
Juegos PC
Antivirus
Empleo
Música MP3
Moda
Tarot
Móviles
Escapadas
Idiomas
Horóscopos
ACTUALIDAD
Sporting
El Sporting cierra la primera vuelta a cuatro puntos de los puestos de ascenso
El Sporting cierra la primera vuelta a cuatro puntos de los puestos de ascenso, que es una ilusión irrenunciable, y con un colchón de ocho sobre los del descenso
El Sporting finalizó la primera vuelta con un colchón de ocho puntos sobre los puestos de descenso, tras haber iniciado la competición liguera con el objetivo primordial de eludirlo. Por otro lado, los rojiblancos tienen cuatro de desventaja con el tercero del ascenso, esperanzadora ilusión que resurgió después de una racha de diez partidos sin perder.

La primera fase de la competición estuvo marcada por la irregularidad en el desarrollo de los partidos, con una etapa de adaptación, en la que Ciriaco Cano fijó las bases de su estilo con una fortaleza defensiva y lagunas en el ataque.

El equipo sumó fuera cuatro triunfos y dos empates, con cinco derrotas, mientras que en casa se mantiene invicto, con tres victorias y siete igualadas.

Después de una pretemporada con una trayectoria preocupante, el equipo gijonés empezó bien la Liga, con dos victorias que le auparon a un liderato circunstancial, que, sin embargo, se sucedió con una racha de altibajos en juego y resultados, mediatizados por errores defensivos. Esto llegó pese a que Ciriaco Cano insistió desde el primer momento en la necesidad de transmitir a sus jugadores una mentalidad fundamentalmente de contención, para empezar a construir su sistema de juego desde atrás. En este aspecto, las derrotas de Málaga, Almería y Soria sirvieron de ejemplo para las correcciones de posteriores partidos.

El encuentro de Roquetas, contra el Almería, con la derrota más contundente de la temporada, fue el más negativo, también de juego y planificación táctica, de lo que se sacaron conclusiones para no tropezar más en la misma piedra.

Debido a la línea descendente entre las jornadas tres y once, con sólo un triunfo ante el Castellón, el mayor pesimismo llegó antes del viaje a Tenerife, que fue cuando se produjo la mejor reacción fuera de casa, para aprovechar las ocasiones de gol y empezar a demostrar su seriedad defensiva impuesta por el entrenador cacereño.

A partir de ahí, llegaron diez partidos consecutivos sin conocer la derrota, aunque sólo se sumaron cuatro triunfos, tres de ellos a domicilio. Esta trayectoria reavivó unas aspiraciones que en agosto parecían una utopía, aunque el técnico placentino insiste en que se mantiene como única aspiración la de sumar 50 puntos, cifra en la que se fija la permanencia.

El técnico extremeño inspiró su forma de jugar con un 4-1-4-1 en el que la presencia de Enguix hace que sea lo más parecido al tercer central, en el afán de dar solidez a la zaga y evitar espacios libres.

Sin embargo, el problema surge en la delantera, al utilizar un único atacante específico, pese a tener tres de nivel para la categoría, casos de Calandria, Biagini y Karanka, con la teoría de que los jugadores de banda, Pablo Álvarez y Juan, deben ser los soportes del solitario delantero. Asimismo, la falta de acompañamiento de los centrocampistas, zona en la que no se cuenta con un organizador nato, deja cojo el estilo ofensivo, que ahora es la principal preocupación del entrenador rojiblanco. Gerardo, descubierto en una nueva posición por Ciriaco Cano, es un jugador explosivo, que se complementa con Pablo Álvarez, pero sin tener condiciones de organizador. Esa función tampoco la asume de una forma contundente Javi Fuego, a quien le toca realizar una misión diferente a la que utilizaba en campañas anteriores o en la que brilló en los Juegos Mediterráneos, celebrados en el pasado verano, en Almería.

En la primera vuelta, Roberto se confirmó como uno de los mejores guardametas de la categoría, en la que se afianzó el central Jorge, pese a que el gijonés fue el último en dar el salto, casi sin figurar en la lista de los técnicos del primer equipo hasta que las necesidades obligaron a hacer una prueba que tuvo un resultado sobresaliente.

Las bandas son de lo mejor del equipo, mientras que para el eje del ataque se suscitó la polémica por la ausencia habitual de Biagini, uno de los goleadores y cuya presencia en el campo tuvo una repercusión favorable, lo que no le vale para lograr la titularidad, principalmente debido al sistema utilizado por Ciriaco Cano, reacio a hacer uso de dos delanteros, al menos en los partidos de casa.

Queda ahora una esperanzadora segunda vuelta, con mucho por jugar, sobre todo tras dar muestras de que en este Sporting no hay margen para las sorpresas.



Vocento