elcomerciodigital.com
Martes, 24 de enero de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA ACTUALIDAD ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
OVIEDO
Oviedo
Detienen a un ovetense de 76 años por el robo en San Antonio de Padua El fiscal pide 7 años de prisión para dos acusados de prostituir a menores
Repartían tarjetas por Salesas y El Rosal para ofrecer falsos trabajos como modelo de ropa interior Las víctimas acababan desnudas mientras los imputados «realizaban tocamientos sexuales»
EL ROSAL. Fue una de las calles donde los acusados captaron a los menores. / J. D.
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
JUICIO
Lugar: sección tercera de la Audiencia Provincial.

Hora: 09.30.

Imputados: el sudamericano J. D. C. M. y el ovetense J. L. F. N.

Delitos: prostitución y abusos.

Pena: el fiscal les pide 7 años a cada uno de los imputados.

Publicidad

La sección tercera de la Audiencia Provincial juzga hoy a un ovetense, J. L. F. N., y a un sudamericano, J. D. C. M., acusados de un delito de prostitución y otro de abusos continuados a dos menores, X. A. A., y C. C. V. El Ministerio Fiscal solicita 7 años de prisión a cada uno de los imputados y el pago de 9.000 euros de indemnización a cada una de las presuntas víctimas, que cuando sucedieron los hechos tenían 16 años.

Todo ocurrió entre junio y setiembre de 2003. J. L. F. N. era el 'cabecilla' de la operación. Repartía tarjetas por la calle de El Rosal y el centro comercial Salesas entre chicos menores de edad. A través de ellas les ofrecía «trabajo como modelo- fotografías artísticas en ropa interior- y pago remunerado de 24 a 90 euros» la sesión.

Las víctimas se ponían en contacto con un teléfono móvil. Así comenzaba una historia de presuntos delitos de prostitución y abusos sexuales a cambio de dinero y regalos. Los acusados «presionaban mucho» a los chavales y les entregaban consolas, motos y móviles hasta ser captados. Después, las fotografías de modelos se convertían en sesiones al desnudo y vídeos que incluían «tocamientos sexuales». Los propios acusados alardeaban de haber ganado muchos premios con estos trabajos y de que «había 400 chicos en toda Asturias haciéndose fotografías».

Según el escrito de la acusación pública, J. L. F. N. se llevó a una de las víctimas a los servicios de un aparcamiento de la calle de Foncalada, donde el acusado «le puso en ropa interior y le dio un gel para probar si era adecuado para las fotos». Tras esta primera prueba, el citado menor volvió a verse con el acusado en un piso donde tuvieron lugar las sesiones fotográficas en ropa interior, «con una máscara que le ocultaba la cara». Después, se realizó otra tanda, pero esta vez el chaval posó desnudo mientras el imputado «realizaba tocamientos sexuales».

Igualmente, el otro menor acudió al piso para trabajar como modelo. Acabó sin ropa sobre una cama, a lo que «también se puso precio».

Sin violencia

El Ministerio Fiscal agrega en su escrito que durante el transcurso de las citadas actividades sexuales, el acusado, J. L. F. N. y su cooperador, J. D. C. M., entonces de 18 años, no ejercieron violencia alguna sobre sus presuntas víctimas, como tampoco intimidación. Observa también que hubo «consentimiento» por las partes implicadas. Como reacción a los hechos sucedidos, los menores manifiestan sentimientos «depresivos», según consta en los informes de los psicólogos.

Las vista oral comenzará hoy en la sección tercera de la Audiencia Provincial. Será a las 09.30 horas con la declaración de los imputados y, a priori, continuará el jueves. Los letrados Fermín Landeta y Ricardo Álvarez-Buiya defenderán a los acusados, y Jorge García y Juan Carlos Rodríguez representarán la acusación particular. El Grupo II de Delincuencia Urbana detuvo el pasado viernes a J. R. L., de 76 años y domiciliado en Oviedo, como presunto autor del robo de un crucifijo y tres estaciones del vía crucis de la parroquia de San Antonio de Padua, en el número 140 de La Argañosa.

Los hechos tuvieron lugar el día 17 por la tarde, cuando el templo permanecía abierto. El párroco de la iglesia, Jesús Manuel Álvarez, denunció los hechos al Cuerpo Nacional de Policía, que tardó dos días en recuperar los objetos sustraídos. Halló el crucifijo y las estaciones en el el negocio de compra venta de objetos que el detenido regenta en la ciudad. A J. R. L. le constan dos detenciones anteriores por el mismo tipo de delito.



Vocento