«De película». Así lo definió un testigo. A plena luz del día, a las 15.15, cuatro miembros de una banda organizada estrellaron ayer un coche contra la joyería Casaprima, en la calle de Uría, para atracarla ante los paralizados paseantes.
Cuando el Cuerpo Nacional de Policía no ha esclarecido aún la identidad de los seis ladrones que hace tan solo dos meses inmovilizaron con gases lacrimógenos a dos dependientes de la misma tienda para llevarse 600.000 euros en joyas, arranca una nueva investigación. De momento, fuentes consultadas descartan vincular ambos sucesos. En los últimos años, Casaprima ha sufrido cuatro asaltos.
El de ayer fue cuando menos espectacular. Los cuatro implicados no sólo actuaron en un escenario repleto de testigos, sino que lo hicieron con «aparente calma» y tras lograr el botín -aún no contabilizado- hicieron con sus manos «símbolos de la victoria», según advirtió un joven testigo.
Los ladrones llegaron en dos coches de gran cilindrada. Uno para escapar, aparcado frente a la tienda, y otro para utilizarlo en el robo. Marcha atrás, con las indicaciones de un encapuchado que esperó fuera «como si nada sucediese», estrellaron un BMW contra la persiana de hierro forjado. Hasta tres embestidas necesitaron para hacer un agujero por el que acceder a Casaprima.
Según un vecino del inmueble, una vez hecho, dos hombres, «de unos 30 años y con la cara tapada», entraron el interior de la tienda, donde rompieron en pedazos la puerta principal. Se valieron de un martillo y una maza, que ahora analiza la Policía Científica. La alarma no saltó.
En tres minutos
«Entre tres y cuatro minutos» es el tiempo que, según los principales testigos, tardaron en salir los atracadores con el botín. «Llevaban un saco lleno, hasta vi candelabros», detalló uno de los presentes. Arrasaron, principalmente, con los artículos del escaparate, normalmente repleto de relojes de gran valor. A las 15.20 de ayer sólo quedaban una decena de sortijas, un par de estilográficas y un mechero revueltos.
Con lo robado, la banda escapó en el otro BMW dirección Fruela. La Policía llegó minutos después para recoger pruebas y el servicio de grúa retiró el coche empleado en el alunizaje poco antes de las 16 horas. En el círculo de interesados que siguieron el quehacer de los agentes estaba el ex jefe del Área de Seguridad Ciudadana, Agustín de Luis.
Varios miembros de la familia de Casaprima lloraron al ver el estado del establecimiento. El joyero Adolfo Casaprima falleció el pasado 20 de noviembre, horas después de que otra banda de criminales robara en su joyería.