El acuerdo que en materia de financiación han alcanzado el Gobierno de Zapatero y los partidos nacionalistas en la negociación del Estatuto de Cataluña es perfectamente «generalizable» al resto de comunidades autónomas, no pone en peligro ni «la igualdad básica» entre territorios, ni la cohesión social y, además, «los servicios básicos quedan garantizados». Así lo piensa la Federación Socialista Asturiana (FSA) y así lo transmitió su secretario general, Javier Fernández, tras la reunión de la Comisión Ejecutiva Regional que se celebró ayer por la tarde en Oviedo y en la que el tema central fue el 'Estatut'.
El primer pronunciamiento público de los socialistas asturianos tras el acuerdo alcanzado la noche del sábado en Moncloa sirvió para valorar que éste no modifica el actual sistema de financiación. En ese sentido, Fernández puso el acento en la posibilidad que se abre al resto de comunidades de optar a la recaudación del 50% del IRPF y del IVA y hasta un 58% de los impuestos cedidos, como a Cataluña.
«Lo que hay es una mayor corresponsabilidad del Gobierno catalán por vía de una mayor gestión de impuestos. Y eso no es preocupante -razonó Javier Fernández- porque lo que se está añadiendo mediante la cesión se compensa con una retirada del fondo de suficiencia». Si la fórmula resulta interesante para otras comunidades autónomas, «podrán acogerse a este sistema», aseguró.
El secretario general de la FSA-PSOE comentó además que no se trata de un acuerdo bilateral sino que será debatido en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, en el que están representadas todas las autonomías, y que será en este «foro multilateral» donde se «determine la letra pequeña» del mismo.
«El Estatuto de Cataluña se ha reconducido en los términos en que siempre nos habíamos mantenido desde la FSA», comentó Javier Fernández tras felicitarse por un acuerdo que «es bueno para España y para Cataluña» y que se ciñe al marco «estrictamente constitucional».
Dos precedentes
En cualquier caso, la lectura que los socialistas extraen del acuerdo lleva a su secretario general a asegurar que «personalmente, no lo tomaría como guía» en el proceso de reforma del Estatuto de Autonomía que el Principado abrirá hoy mismo con la petición de dictamen al Consejo Consultivo. Tampoco, dijo, lo haría con el recientemente aprobado Estatuto de la Comunidad Valenciana. Y eso porque ambos estatutos «pueden ser generalizables, pero no tienen por qué ser generalizados».
Javier Fernández manifestó que el desarrollo estatutario debe afrontarse, en el caso de Asturias, «de acuerdo con la visión política que nosotros tenemos de las necesidades de la región». «Tenemos nuestra idea de reforma y ésta no tiene por qué coincidir con la planteada en Cataluña», añadió.
Las prioridades en el Principado no son, en ningún caso, de carácter identitario. No, al menos, las que figuran en los planteamientos de los socialistas, más proclives a una reforma estatutaria que contribuya a «un mayor desarrollo económico de Asturias, a un mayor equilibrio territorial, una mayor participación y una mayor proximidad entre la administración y los ciudadanos».
Los socialistas dan por hecho que cuestiones como la identidad nacional, que tanto ha dado que hablar en la negociación del 'Estatut', no tendrán reflejo en la reforma del Estatuto asturiano. Fernández no negó que, «en la medida que se pueda», tratarán de potenciar y fomentar la «fortísima personalidad» de Asturias, aunque precisó que, «desde mi punto de vista, no es bueno politizar los sentimientos de pertenencia».
En relación al proceso de reforma del Estatuto asturiano que ahora se abre, Fernández subrayó que el grupo parlamentario socialista en la Junta General del Principado «buscará el máximo consenso y la mayor sintonía posible» con las demás fuerzas parlamentarias. La intención de los socialistas es iniciar el proceso y llevarlo a término en un tiempo razonable. «No queremos dejarlo pudrirse abierto durante años», expresó el secretario general de la FSA.
No pareció muy preocupado cuando se le preguntó por las reticencias del PP asturiano a abordar el debate estatutario mientras siga abierta la cuestión catalana. «Allá cada cual si no participa en el proceso», manifestó Javier Fernández, que ve complicado que los populares «argumenten un mínimo de coherencia» tras la aprobación de los Estatutos catalán y valenciano. «Cualquier referencia que necesitemos, ahí las tenemos», incidió.