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Martes, 24 de enero de 2006
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Asturias
El Sespa incentivará la asistencia al trabajo ante el alto absentismo
Ha reservado una partida trianual de 809.655 euros a distribuir entre 13.000 trabajadores de la sanidad En 2005, un 9% de la plantilla del Sespa estuvo de baja y generó más de 320.000 días de ausencia en el trabajo
PROTESTA. Personal del Hospital Central durante una concentración. / MARIO ROJAS
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El elevado absentismo laboral en los hospitales y centros de salud de la sanidad pública que, con un 9% de bajas duplica el porcentaje del resto de empresas asturianas, ha llevado al Principado a idear un particular sistema de incentivación: premiar a quienes no falten o, lo que es lo mismo, primar económicamente por acudir al trabajo. La iniciativa forma parte del principio de acuerdo alcanzado el pasado viernes por el Servicio de Salud (Sespa) y varios sindicatos, mediante el cual se establece, tal y como adelantó EL COMERCIO, una nueva jornada laboral de 35 horas semanales. El citado pacto recoge, en este sentido, que la plantilla del Sespa realizará 1.519 horas anuales (56 menos que en la actualidad), pero también introduce, por vez primera en un acuerdo de estas características, una bolsa de dinero destinada exclusivamente a reducir el absentismo en hospitales y centros de salud.

Hasta la fecha, y heredando un sistema de incentivación del desaparecido Insalud, el Principado solía premiar con una paga extraordinaria anual a los equipos sanitarios en función del cumplimiento de objetivos asistenciales y de gestión. Es lo que se conocía como productividad variable, un concepto que ahora comenzará a convivir, aunque de forma diferenciada, con el del absentismo.

A tres años

Así, el Sespa ha reservado una partida anual de 269.885 euros (44,8 millones de pesetas), que aplicará de forma retroactiva a 2005 y mantendrá en 2006 y 2007. En definitiva, serán 809.655 euros (134,4 millones de pesetas) el dinero que las arcas regionales destinará para intentar paliar el elevado porcentaje de ausencias laborales de médicos, enfermeros, auxiliares, celadores, técnicos y administrativos.

Pero la lucha contra el absentismo sanitario no sólo tiene asignación económica, también nombre. El Sespa lo introducirá en las nóminas como «incentivación del rendimiento» y revela, en preacuerdo alcanzado con los sindicatos Simpa (médicos), Satse (enfermería), Sae (auxiliares de enfermería y UGT, que será distribuido «en su momento» de forma porcentual. Aún queda por determinar cuántos serán los agraciados, ya que el Simpa (los médicos) duda en firmar el documento, al estar en desacuerdo con algunos aspectos de la nueva jornada laboral. Con todo, los que no falten ningún día al trabajo recibirán, a finales de año y como pago único, entre 20 y 30 euros.

Parte, o todo de lo que ahora se plasma en el preacuerdo laboral de jornada, fue avanzado por el gerente de Sespa, Juan José Cañas, hace dos años. Ya en 2004, dicho responsable advertía de que el porcentaje de bajas no era el aceptable. Tal es así, que el Sespa ha encargado un estudio para conocer por qué la sanidad soporta, con un 9% de bajas, el doble de incapacidades laborales que el resto de las empresas, donde la población activa con incapacidad temporal es de un 4,2%.

Peor en 2005

La Administración ya explicó en su día que no cree que el personal de la sanidad tenga características de salud diferentes a las del resto de trabajadores. De ahí que busque, al menos por el lado de la incentivación económica, ajustar el absentismo. El fenómeno no es nuevo. La memoria del Sespa de 2000 y 2001 ya advertía sobre las altas tasas de absentismo. En dicho periodo, el personal de Atención Primaria y Especializada llegó a acumular 267.000 días de ausencia anuales, lo que supone un 3% más que el periodo 1998-1999. En 2003, de hecho, la cifra creció a 312.000 días perdidos. Sobre este asunto, fuentes sindicales advirtieron ayer de que los datos «no sólo no han mejorado a lo largo de 2005, sino que han ido a peor». Los datos provisionales manejados revelan que los días de baja superan ya los 320.000 al año.

El absentismo es más acusado en los hospitales que en los centros de salud (443.013 días de ausencia en Especializada frente a los 110.121 en Primaria). Por grupos profesionales es el personal no cualificado el que más falta al trabajo, con más de 30 días al año.



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