Las empresas responsables del Yakolev-42 siniestrado en mayo de 2003 en Turquía eludieron responder a las preguntas de los abogados de las familias de los 62 fallecidos en el accidente durante el juicio civil iniciado ayer en Zaragoza para fijar su posible responsabilidad pecuniaria por el siniestro. El juez había citado a un directivo de UM Air, empresa propietaria del avión; de Busin Joint-Stock Insurance, aseguradora del pasaje, y de Chapman Freeborn, a quien la OTAN subcontrató el vuelo a través de Namsa, pero nadie acudió a afrontar el interrogatorio de los demandantes. De ahí que los abogados de las familias tuvieran que conformarse con formular sus interrogantes al aire, para que quedase constancia en el acta que recoge la sesión.