El Ayuntamiento destinará en 2006 una partida de 24.000 euros al plan municipal de control de la población de gaviotas, que se viene realizando desde el año 2004. Esta cifra supone 3.300 euros más que el año pasado. El concejal del área, José Alfredo Iñarrea, explicó a este periódico que el expediente de contratación de la empresa que se hará cargo del programa se encuentra en fase de tramitación, de forma que los trabajos se puedan encargar en los próximos meses y la campaña pueda iniciarse en la primavera.
Iñarrea resaltó la satisfacción municipal con el resultado de la campaña realizada el año pasado. Después de que en 2004 la retirada de nidos exclusivamente se revelase ineficaz (ya que se produjo en plena época de cría y las gaviotas volvían a anidar), en 2005 la retirada se retrasó hasta el final del periodo, en junio, y se adoptaron medidas adicionales, como la utilización de narcóticos con la población de gaviotas adulta y la inutilización de los huevos (bien pinchándolos o impermeabilizándolos) antes de la retirada de los nidos. Así se logró que los animales prosiguiesen cuidando el mismo nido sin darse cuenta de que los huevos no darían crías, consiguiendo a la vez evitar la proliferación de nidificaciones y reducir la población. En un principio, las medidas que se contemplan para 2006 seguirán la misma línea del año pasado. De hecho, desde el Ayuntamiento se pretende incluso contar con la misma empresa que realizó el servicio el año pasado.
La campaña planificada por el Ayuntamiento se complementa con las acciones realizadas por el Consorcio de gestión de Residuos de Asturias (Cogersa) para reducir las poblaciones de aves en su vertedero, una de las causas de la proliferación de gaviotas en los concejos limítrofes. Según los datos ofrecidos por los responsables del consorcio hace apenas unos días, la labor de los seis halcones que en los últimos meses han peinado la zona, apoyados por disparos de escopeta y explosiones de gas, lograron disminuir la población de gaviotas un 85%. De los 8.800 ejemplares que acogía el vertedero diariamente en enero se consiguió pasar a 1.300 en el mes de diciembre.
Balance positivo
En opinión de Iñarrea, el efecto conjunto de las acciones del Ayuntamiento y de Cogersa se nota, «aunque los datos los tienen que ofrecer los técnicos», apuntó. En este sentido, César Álvarez, biólogo de Cogersa y miembro del Colectivo Ecologista, explicó que los efectos de la campaña realizada en el vertedero de Serín tiene repercusiones «evidentes» en Avilés. No obstante, Álvarez resaltó la importancia de las campañas impulsadas desde los diferentes municipios para conseguir un descenso efectivo de las poblaciones de aves. «Si todas las acciones dependieran de la campaña realizada por Cogersa el número de aves disminuiría, pero no en el número suficiente como para evitar las quejas de los vecinos», afirmó.
De esta forma, después de los flojos resultados de 2004, el año pasado técnicos de Cogersa asesoraron al Ayuntamiento a la hora de tomar medidas más eficaces que supusieran un descenso real de la población de gaviotas. «Lo lógico es que este año se refuerce esta campaña», apuntó César Álvarez.
Las actuaciones realizadas en el vertedero, además de provocar la disminución del número de aves, ha motivado que muchas de ellas se hayan dispersado para buscar nuevos recursos alimenticios lejos de Serín. «La mayoría sigue por la zona central de la región buscando cualquier recurso. Al tener menos posibilidades de encontrar alimento, el número de gaviotas también es inferior. Y las aves que crían, lo hacen con menos pollos», indicó.
Fórmula definitiva
En Cogersa han sido varios los intentos desarrollados en los últimos años para terminar con la plaga. Finalmente, la fórmula lograda en 2005 parece ser la que mejores resultados ha cosechado. A partir de esta experiencia, el consorcio elaborará un plan definitivo para evita la presencia de aves marinas en el vertedero, cuyos responsables estiman que supondrá un coste de 110.000 euros al año.