Algo más de 1,3 millones de votantes tienen derecho a acudir hoy a las urnas para elegir a los 132 diputados del Parlamento palestino, en las segundas elecciones legislativas que se celebran en Gaza y Cisjordania, y en las primeras en las que compiten dos grandes fuerzas.
La violencia estuvo presente hasta los últimos momentos de campaña. En la madrugada de ayer un líder local de Fatah de 44 años fue abatido por un grupo de milicianos 'rebeldes' en un incidente ocurrido en la ciudad de Naplusa, en la Cisjordania ocupada. Mientras en Naplusa, varios individuos de la misma procedencia mataron a un hombre de 35 años que estaba colocando carteles de un candidato del partido gubernamental.
La gran incógnita de estas elecciones se despejará con el recuento de las papeletas que dictamine qué representación obtiene Hamás y sobre todo si en ulteriores negociaciones la formación fundamentalista se integra en el Gobierno o permanece en la oposición.
En cualquier caso, el mapa político será muy distinto al que conocíamos hasta ahora pues desde las elecciones de 1996 Fatah ha hecho y deshecho a su antojo sin ningún tipo de oposición, enemistándose con una buena parte de la población a causa de su ineficacia, la corrupción y la incapacidad de lograr un acuerdo para recuperar los territorios ocupados.
Dirigentes de Hamás dijeron ayer que su intención es integrarse en el Gobierno.