A pesar de que por el momento son sólo cuatro las queserías asturianas que se encargan de elaborar este producto, ya se están desarrollando iniciativas para que la cifra aumente. Una de las más importantes es la que está desarrollando el Ayuntamiento de Amieva con su taller de empleo de elaboración de quesos. Según las estimaciones del propio alcalde, de este curso podría salir una cooperativa y al menos dos queserías nuevas.
La creación de estas nuevas empresas y la llegada de la IGP para este queso servirían para sentar una base sólida que pueda garantizar la supervivencia de este producto. Muchos de los elaboradores temen que se acabe perdiendo, puesto que hay pocos jóvenes interesados en seguir la tradición.