La Consejería de Cultura ha enviado un requerimiento al propietario del hotel Palacio de Prelo para que justifique documentalmente que la plaza del mismo nombre que linda con el edificio es de titularidad privada y no pública, tal y como sostienen los vecinos. El jefe del Servicio de Patrimonio Histórico y Cultural del Principado, Ignacio Alonso, confirmó a este periódico que el pasado jueves se envió un comunicado al titular del inmueble para que inicie los trámites burocráticos oportunos y confirme que la explanad de La Carreira está incluida en las escrituras del palacio de Prelo.
Además, el Principado le ha dado un mes de plazo para que el propietario del hotel presente estos documentos. «Se trata de un procedimiento administrativo sencillo, que no requiere muchos trámites», indicó Alonso.
El responsable del departamento de Patrimonio del Principado aseguró, no obstante, que el Ayuntamiento de Boal es, en última instancia, «el organismo público que tiene que defender la propiedad en caso de que se confirme que es pública y no privada».
Sin embargo, por lo pronto, el alcalde, José Antonio Barrientos, no ha prestado su apoyo explícito a las reivindicaciones de los vecinos, que acusan al propietario del hotel de «apropiarse de un espacio que siempre ha sido público».
Ignacio Alonso confirma que las indagaciones del Principado se han llevado a cabo a requerimiento de los habitantes de Prelo, en concreto de la asociación de vecinos La Carreira de Prelo. «Pero la última decisión siempre es municipal», añadió. Y es que, en caso de que el dueño del Palacio de Prelo no acredite que la plaza es de su propiedad, el Principado derivaría en el Ayuntamiento la defensa de un espacio público, algo que ha de hacer por imperativo legal.
Un bien protegido
La Consejería de Cultura, según explicó Ignacio Alonso, tiene competencias sobre la explanada objeto de polémica, ya que está ubicada en las cercanías del palacio de Prelo, que es un bien protegido por su valor cultural por el Principado. Es decir, el departamento de Patrimonio debe ser informado de todas aquellas acciones que se realicen en los alrededores del edificio y que afecten a su estructura, estética o conservación.
La polémica sobre la titularidad pública o privada de la plaza de Prelo estalló el pasado verano, cuando los habitantes de este núcleo rural de Boal decidieron organizar las fiestas patronales en este foro, tal y como se realizaba antaño. Según aseguran, se encontraron con la oposición «frontal» del dueño del palacio que, desde entonces, alegó que la plaza era de su propiedad y que no podía acoger ese tipo de festejos.
Desde entonces, la asociación de vecinos La Carreira ha iniciado acciones legales para demostrar que la plaza es y ha sido pública. El pasado 13 de diciembre presentaron en el juzgado de Luarca una demanda de conciliación contra el propietario del edificio.