Los vecinos del fallecido arroparon en todo momento al hermano y la cuñada de la víctima. Algunos de ellos salieron a la calle en pijama y bata al escuchar los gritos de José Antonio. «La persiana se derritió por el calor y estuvo a punto de caerme encima cuando salía de casa», relataba ayer por la noche Ludivina, conocida en el barrio como 'Chini'. Los nervios le jugaron una mala pasada.
A primera hora de la noche comenzó a sentirse mal al sufrir un bajón de 'azúcar', dado que es diabética. Junto a ella, José y Julio maldecían en voz baja. «Es una desgracia que no haya podido salir».