La biblioteca del colegio Río Sella es, para los alumnos de este centro escolar, más que una sala llena de libros. Precisamente lo que ha intentado conseguir su responsable, Pilar García Fernández, con la ayuda de todo el claustro. Entre todos, maquinan iniciativas y las ponen en práctica en sus clases. Ayer mismo celebraban la primera jornada de la ludoteca multicultural.
Pero las actividades para el fomento de la lectura en este centro empiezan desde los 3 años. No hay pequeño que se resista a la 'Maleta Viajera': se la van rotando y cada día la lleva uno a casa para leer con sus padres.
Hay más. Todas las clases se interrelacionan. Ahora mismo, han comenzado a trabajar con un álbum ilustrado que narra la vida de un niño del desierto que hace dibujos en la arena y descubre, con la llegada de material escolar a su colegio, que se puede pintar con color. A partir de este libro girarán entonces las actividades del centro. Pretenden trabajar con cuentos para desarrollar, al mismo tiempo, un taller de interculturalidad. Además de leer, los niños harán manualidades, dibujarán en arena y con color. Y al hilo de esta iniciativa se recogerá material escolar para los niños del Sahara.
Además, una vez al trimestre llevan a los niños a ver una obra de teatro en la Casa de la Cultura. Así se busca que sepan que en una biblioteca no sólo hay libros, sino que se puede acceder a información en otros soportes como Internet, música o vídeos.
En marzo,participarán en unos talleres con la ilustradora Esther Sánchez. Y al final de curso habrá actividades de cine y literatura. En esta ocasión, se centrarán en el autor de 'Charlie en la fábrica de Chocolate' y 'Matilda', Roald Dalh. Verán la película y leerán el libro. «Que los niños sepan que lo que ven en el cine ya estaba en un libro», explican.