El científico Santiago Grisolía entregó anteayer en Noreña una beca a los alumnos del Instituto de Secundaria de Luarca para elaborar un mural permanente sobre la figura de Severo Ochoa. Esta beca es una iniciativa de la asociación cultural Contigo, que en su primera edición quiso homenajear al premio Nobel asturiano con motivo del centenario, pero que en el futuro será abierta a la investigación general.
Grisolía, de 84 años y primer discípulo de Ochoa, relató sus vivencias personales junto al valdesano en diferentes laboratorios de los Estados Unidos, así como algunos de sus mayores logros científicos. También mostró unas fotografías de Severo Ochoa tras su regreso definitivo a España. La presentación del acto de Noreña corrió a cargo de Carlos López-Otín, perteneciente a la segunda generación de seguidores de Ochoa.
El ponente entregó la beca a los once alumnos de secundaria de Luarca, dirigidos por su profesor de Arte, José de la Riera. El proyecto del mural de Luarca compitió con el proyecto 'Las dos caras del genio', de Sandra Ordóñez Tornín, una estudiante de segundo de bachiller en la rama de Humanidades del Instituto de Secundaria Juan de Villanueva, de Pola de Siero, y con 'Severo Ochoa y Einstein, dos aniversarios', presentado por David Fernández García del Instituto de Secundaria de Noreña. Ambos realizaron una exposición de sus trabajos.
Y el concejal de Noreña Juan Álvarez comunicó los presentes que la nominación de la Casa Municipal de la Cultura como Severo Ochoa, está tan sólo pendiente de ratificación unánime por parte del Pleno.
El presidente de a asociación Contigo, José Julián Rodríguez, calificó el acto como «muy emotivo y sencillo con unas personas que nos descubren de forma directa la historia universal y colectiva».