El solemne auditorio Stravinski de Montreux (Suiza) trajo buena suerte a España que, pese a no partir como cabeza de serie, tendrá por delante rivales bastante sencillos en la clasificación para la Eurocopa que helvéticos y austriacos organizarán de forma conjunta en 2008. La emergente Suecia y la decadente Dinamarca serán, sobre el papel, los contrincantes más fuertes para el combinado español, que también lidiará en el seno del grupo F, el de los fríos nórdicos, con Letonia, Islandia, Irlanda del Norte y Liechtenstein.