A las ocho de anoche en Salzburgo sonaron las campanas de todas las iglesias. En ese preciso instante, 250 años atrás, nacía en la ciudad austríaca un hombre llamado a ser genio: Wolfgang Amadeus Mozart. Su ciudad natal y Viena -con permiso del resto del mundo- celebran por todo lo alto desde ayer la efeméride, y lo hacen con un sinfín de actos culturales que ya suenan a gloria.
El maratón conmemorativo se dividió entre la ciudad que lo vio nacer, Salzburgo y Viena, en la que murió con sólo 35 años. La jornada estuvo marcada por dos conciertos en la fundación Mozarteum de Salzburgo, donde la Filarmónica de Viena actuó en una primera función bajo la batuta del célebre Nikolaus Harnoncourt, y en otra por la tarde dirigida por el italiano Ricardo Muti.
En Viena el recién recuperado para la Opera Theater an der Wien -directamente vinculado a Mozart, ya que fue fundado por el libretista de 'La flauta mágica', Emanuel Schikaneder- estrenó por todo lo alto la ópera 'Idomeneo', dirigida por Peter Schneider, en sustitución del japonés Saiji Ozawa por enfermedad.
Antes, la prestigiosa Staatsoper de Viena escenificó 'La flauta mágica' y, por la tarde, la céntrica catedral de San Esteban acogió una interpretación de 'La misa de coronación', interpretada por los Niños Cantores de Viena y con Bertrand de Billy en la dirección musical, que fue transmitida por televisión a más de 30 países.
'Calling Mozart'
Las autoridades vienesas se han esmerado por hacer que toda la ciudad participe en la efeméride, y, por ejemplo, han instalado 50 cabinas telefónicas denominadas 'Calling Mozart' (llamando a Mozart) en lugares donde se desarrolló su vida y que, gratuitamente, informan a los interesados. En Viena, donde Mozart halló la felicidad, se casó y compuso algunas de sus mejores obras, más de 300 artistas participan desde ayer y hasta el domingo en un centenar de actos culturales, mientras que el Ayuntamiento ha instalado una 'Carpa Mozart' para difundir información sobre los espectáculos y la vida del compositor.
También en exposiciones que ilustran la vida del artista parecen competir Viena y Salzburgo. En su ciudad natal se abrió al público la exposición '¿Viva Mozart!', que recorre la época en la que vivió el músico y muestra más de 300 objetos personales del compositor o directamente relacionados con él, como su partida de nacimiento o varias de sus cartas, y todo a menos de cinco minutos de la casa donde vio la luz.
La celebración es mundial. Y también llega a España y Asturias. De hecho, el Coro de la Fundación Príncipe de Asturias, junto con la Orquesta Solistas de Moscú, interpretará el 'Réquiem de Mozart', bajo la dirección del maestro Yuri Bashnet, el martes en el Auditorio Nacional de Madrid.Será, a las siete y media de la noche.