Así lo acordaron las delegaciones de ambos Ejecutivos durante la cumbre galaico-asturiana, que concluyó este mediodía en Santiago, en la que también decidieron que una comisión mixta se reunirá dos veces al año para coordinar las propuestas de ambos Gobiernos en materia de ordenación del territorio.
A preguntas sobre qué plazo se prevé para la conclusión de la autovía, el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, apuntó que lo importante ante obras de esta envergadura es que "empiecen a ejecutarse", y aunque no quiso dar una fecha precisa, manifestó que si se consigue que este año esté todo el proceso en marcha, calcula que en 2009.
Además, los Gobiernos de la Xunta y del Principado han llegado hoy a acuerdos para potenciar infraestructuras comunes, alguno de los cuales trata de "diluir fronteras", de forma que se lleguen a superar antiguos "litigios" por el clima de colaboración.
Lo explicaron en rueda de prensa los presidentes del Gobierno gallego, Emilio Pérez Touriño, y del Principado, Vicente Álvarez Areces, tras concluir la VII cumbre gallego-asturiana, que no se celebraba desde hace siete años, y que desde ayer reunió a 70 miembros de ambos Ejecutivos.
Al concluir la reunión, ambos presidentes expresaron su satisfacción por los acuerdos alcanzados, y explicaron su alcance. Así, Emilio Pérez Touriño consideró que la cumbre supone un "hito" en la cooperación entre los dos gobiernos, que cada año harán conjuntamente un seguimiento de las decisiones tomadas en la cumbre, que se celebrará anualmente.
Entre las decisiones que consideró más relevantes, además de la colaboración conjunta ante Fomento en favor de la autovía del Cantábrico, destacó el impulso de las comunicaciones interiores en las zonas de montaña, entre Fonsagrada, Santa Eulalia de Oscos y Grandas de Salime, así como la mejora de las comunicaciones entre Pontenova y Taramundi.
Pérez Touriño también citó que ambos gobiernos darán el "salto" de una gestión integrada de la ría de Ribadeo entre ambas autonomías, de forma que se elaborarán directrices básicas para la defensa y explotación, tanto en materia ambiental como territorial.
"Se trata, por tanto, dijo Pérez Touriño, de una concepción global de impulso y protección del espacio que nos une, por lo que queremos diluir los bordes, las fronteras, y fusionar un modelo común de desarrollo".
Mientras, el presidente asturiano se refirió al clima de "excepcional cordialidad y eficacia" de la cumbre entre ambos gobiernos, y destacó el "clima general" del Ejecutivo español, que apuesta, señaló, por la cohesión territorial y la convergencia de las autonomías menos desarrolladas.
A este respecto, indicó que Galicia y Asturias son las autonomías que en el presupuesto del Estado percibe mayor inversión por habitante, e insistió en que desde que el PSOE accedió al Gobierno se ha impulsado políticas que estaban bloqueadas o se habían demorado.
Álvarez Areces, que dijo que Galicia y Asturias trabajan para la construcción de una España plural y diversa, destacó entre los acuerdos tomados hoy el plan para la gestión integral de la ría de Ribadeo.
"Yo diría que la imagen plástica de lo que significa este nuevo momento político", afirmó, es precisamente este acuerdo, ya que "antes, con el respeto institucional que siempre tuvimos, estábamos en litigios en la ría del Eo", entre las dos autonomías, que se vieron en los tribunales, dijo.
Construcción del futuro
Hoy, por el contrario, "estamos construyendo nuestro futuro juntos, con estrategias comunes, compromisos de gestión y de recursos", afirmó el presidente gallego, quien apostó por huir de "rivalidades que, a veces, hacen que nuestros proyectos se esterilicen: vamos a unir esfuerzos y a sentirnos partícipes de un proyecto común".
Álvarez Areces dijo compartir la frase de Pérez Touriño sobre la necesidad de "diluir fronteras", porque "estemos hermanados por siglos de historia común y tenemos un reto que vamos a abordar juntos", concluyó.