La Fiscalía solicitaba en sus conclusiones provisionales una pena global de 403 años de cárcel para los inculpados y, tras el acuerdo alcanzado con los letrados de veintiuno de ellos, se les impondrán condenas que oscilan entre los dos y los doce años de prisión.
La consecución de los pactos demoró el inicio de la vista oral, que se celebrará hasta el próximo 23 de febrero en el Palacio de Valdecarzana, que alberga el Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA), ante las limitaciones de espacio de la sección octava de la Audiencia Provincial, con sede en Gijón.
El juicio, desarrollado en medio de un gran despliegue policial en el interior y en las inmediaciones de la sala, comenzó con la declaración de Luisa L.F., de 60 años, a la que el fiscal considera la máxima responsable de la red, formada por miembros de su familia y encargada de distribuir heroína en distintas zonas de Gijón.
La acusada negó ser la autora de las conversaciones intervenidas por la Policía en las que se hacía mención a las transacciones de "blanco", "marrón" o "pescado" e incluso aseguró que, en el último caso, el producto que le llevaron a su casa "eran cabras".
Asimismo rechazó haber utilizado el teléfono desde el que se captaron estas conversaciones y negó que sus sobrinas, también procesadas en la causa, se refirieran a ella como "la jefa".
Según la Fiscalía, Luisa L.F., para que la pide 13 años de prisión, decidía a quién se debía vender, qué cantidades, así como la forma de pago de la droga adquirida y los casos en que éste podía realizarse mediante la entrega de efectos diversos y no en efectivo.
A lo largo de la mañana testificaron también dos sobrinas de la presunta responsable de la red, que supuestamente vendían la droga, sobre todo heroína, en diversos puntos de Gijón, aunque la red también la distribuía en tres bares regentados por familiares.
Ambas negaron los hechos que se les atribuyen así como ser las responsables de haber vendido una dosis de heroína a uno de sus hermanos, que falleció horas después de consumir la droga.
En términos similares se manifestó una vecina de Luisa L.F., que negó haber distribuido la droga en coche por distintos puntos de Gijón junto a las sobrinas de ésta, así como que la hubiera almacenado en su casa o que fuera la autora de una conversación telefónica en la que se aludía a la "perica" que, dijo, debía referirse "a la pájara" (sic) que tenía en su domicilio.
Las conclusiones provisionales del fiscal señalan también que la operación policial puesta en marcha en el año 1999 permitió descubrir a un clan familiar dedicado a abastecer a esta red e integrado por un hombre y su compañera sentimental, así como por los cuatro hijos del primero y sus respectivas parejas.
Este grupo se abastecía, fundamentalmente de heroína, en Valladolid y en uno de sus desplazamientos los cabecillas de la red fueron detenidos en la localidad leonesa de Viloria cuando viajaban en un coche alquilado en compañía de cuatro niños.
Debajo de la cuna de uno de los niños instalada en el vehículo, la Policía localizó una mochila infantil que contenía 8.313 gramos de heroína y 44,57 gramos de hachís.
De los cuarenta procesados -inicialmente cuarenta y uno, pero uno de ellos falleció-, diez cuentan con antecedentes penales por tráfico de drogas y uno por tenencia de armas y se trata del mayor juicio de este tipo celebrado en Asturias por el elevado número de imputados, a los que defienden veintiocho letrados.