Más de lo mismo, y poco bueno. Así se pueden resumir los frutos dados por 2005 en lo que a la industria cinematográfica se refiere. La falta de originalidad de los guiones; la obsesión por las segundas, terceras y hasta cuartas partes y la presencia (asfixiante en ocasiones) de los efectos especiales han caracterizado las producciones del año pasado que, no obstante, también ha tenido honrosas excepciones, no siempre las más vistas. Estos han sido algunos de los factores que han producido un descenso en el número de espectadores a nivel nacional, una tendencia que también se ha trasladado a Avilés, donde la afluencia de público ha descendido aproximadamente un 14%.