Era la última curva antes de la línea de meta. Dos pilotos llegaban emparejados en la primera prueba del Mundial de MotoGP, nada menos que en Jerez y con un español de por medio, Sete Gibernau. Valentino Rossi se coló y 'empujó' al catalán al grijo. Sus miradas, 'caritas' y mosqueos de poco le sirvieron, 'The Doctor' ganó la carrera y le comió la moral a su principal rival para el resto del campeonato. «Hizo bien. Hay que buscar el hueco por donde sea y lo importante es ser el primero, del segundo no se acuerda nadie». Esa es la mentalidad de Aitor Izquierdo que, con diecisiete años (28-11-1988), se muestra confiado en mejorar los resultados de la temporada pasada en el Campeonato de España de Velocidad (CEV).