«Esto es un palo enorme. No levantaremos cabeza nunca más». Santiago González resumía con estas dos frases el sentir generalizado de todos los vecinos de Novellana, el pueblo cudillerense en el que residía la joven Jennifer García Blázquez, quien falleció anteayer en el trágico accidente de autobús ocurrido en la autopista del Huerna.
Conmocionados por lo ocurrido, los vecinos de Novellana trataban de reponerse ayer del suceso. Como muestras de solidaridad, acudieron hasta la casa de la joven para acompañar a sus padres y familiares.
Nadie podía creerse ayer lo ocurrido en la tarde anterior. Una de las personas más afectados por el suceso era el alcalde de Cudillero, vecino de Novellana. «Es la mayor desgracia que ha ocurrido en el pueblo desde hace muchos años», decía ayer.
Otro vecino de este enclave tampoco podía ocultar la tristeza. «Era muy amiga de una nieta mía que vive en Cádiz. Incluso durmió en mi casa alguna vez. Era una niña encantadora, muy 'amañada'... Es una desgracia difícil de superar». comentaba.
Cuando ocurrió el accidente, Jennifer regresaba de Vigo, donde este año inició los estudios de Imagen y Sonido. Solía venir a pasar los fines de semana a su casa, aunque en otras ocasiones optaba por regresar en autobús por una ruta diferente. «Solía llegar a Ribadeo y su padre iba hasta allí a recogerla. Esta vez, cambió los planes...», decía, con lágrimas en los ojos, un joven de la localidad de Novellana.
La segunda víctima mortal del accidente del Huerna, María Janeiro Ramos, residente en México pero natural de Pontevedra, será enterrada hoy en su localidad natal, Covelo. Sus tres hijos se trasladarán a Galicia desde el país norteamericano para darle el último adiós a su madre.