Ayer arrancaron las fiestas del Santísimo Cristo del Socorro de Luanco con el pregón anunciador de la celebración que, en esta ocasión, fue pronunciado por el luanquín Manuel Penche. El Ingeniero de Minas, que presidió numerosas empresas industriales, durante su discurso pidió «respeto al paisaje en la medida de lo posible» en alusión a los futuros proyectos locales en el litoral gozoniego, que suscitan la atención de la política actual del concejo.
Manuel Penche hizo esta llamada de atención «para que no se vuelva a repetir un ejemplo como en de Peroño, lugar que para los que alli vivimos resulta muy confortable y con unas magnificas vistas, pero que para los visitantes que se acerquen a Luanco merece su suspenso». Con estas palabras el pregonero, como buen conocedor de los valores urbanos que guarda su villa natal, hizo una llamada al cuidado en los aspectos estéticos que deben prevalecer ante el avance urbanístico del momento. En otro instante de la alocución planteó la necesidad de potenciar el sector turístico como principal recurso de futuro en el concejo, haciendo especial hincapié en su gastronomía. Penche lanzó un mensaje dirigido a mejorar la calidad de los restauradores locales para superar la temporalidad existente, que tras confesarse un buen gastrónomo, considera que la oferta actual no está suficientemente promocionada.
En el discurso que trasladó a los muchos asistentes que llenaron el salón de actos del IES Cristo del Socorro de Luanco, quiso poner de relieve su condición de luanquín, que se refleja a través de sus muchas vinculaciones familiares. Y tampoco faltaron referencias a su actividad como profesional de la minería con constantes alusiones a la explotación bañuguera de Llumeres. Y tras hacer un repaso al declive existente de los sectores locales más notables como fueron la pesca, la industria de la conserva y la minería, Manuel Penche ofreció una visión personal al respecto del futuro del concejo que debe pasar por el desarrollo turístico.
El Socorrín
Con el pregón, la villa luanquina pone en marcha un programa festivo que culminará el próximo lunes con la celebración del Socorrín. Durante el fin de semana tuvieron lugar las actuaciones de los coros participantes en la vigésimo tercera edición del Concurso de la Canción Marinera y Habanera de Luanco, que tuvo como escenario la sala de conciertos del Museo Marítimo de Asturias.
Las actividades se reanudarán el viernes con la primera gran verbena en el cabildo a cargo de la orquesta Hirosima y el comienzo de las jornadas gastronómicas de la calderada, que se prolongarán hasta el lunes día del Socorrín. Los actos religiosos del domingo culminarán las fiestas.