Lakshmi Mittal, el presidente del grupo siderúrgico que lleva su nombre, se lanza esta semana en una operación de seducción para tratar de despejar las resistencias en los países del grupo europeo Arcelor sobre el que ha lanzado la Oferta Pública de Adquisición (opa) hostil.
'Le Journal du Dimanche', que entrevistó a Mittal, informó de que el presidente del grupo anglo-indio se reúne hoy con el ministro francés de Economía y Finanzas, Thierry Breton, antes de dar una conferencia de prensa también en París.
Se trata de responder a las «preocupaciones» que, en palabras del mismo Breton, había suscitado en el Gobierno francés la opa hostil puesta en marcha por el líder mundial de la siderurgia.
Los sindicatos franceses de Arcelor también han criticado la oferta de Mittal, que consideran una operación puramente especulativa y temen que, a medio plazo, se traduzca en cierre de plantas y supresiones de empleos, pese a las garantías dadas inicialmente, a su juicio sólo para seducir.
El presidente de la compañía anglo-india (que tiene su sede social en Rotterdam) tiene previsto entrevistarse mañana con el primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker, cuyo Estado es el primer accionista de Arcelor, con un 5,6% del capital (la región belga de Valonia controla otro 3,2%).
Mittal tratará de convencer a Juncker del interés de la fusión de ambas empresas, que representarían una capacidad de producción de más de 100 millones de toneladas, y está dispuesto a proponer que la sede del nuevo conglomerado esté en Luxemburgo. El patrón indio explicó al dominical francés que a Breton le hablará de su oferta, que valora Arcelor en 18.600 millones de euros. «La siderurgia es un sector importante que suscita en todas partes sentimientos nacionalistas y proteccionistas. Por eso siempre actuamos en concertación con todos los socios: los gobiernos, los empleados, los sindicatos, los accionistas», argumentó Mittal.